lunes, 23 de mayo de 2016

te quiero

Sorprendido? Yo también.

Más que nada porque ni me acuerdo de que este blog lo cree hace ya unos cuantos de años y sigue existiendo…
Pero de repente me he acordado y he sentido la necesidad de hacer lo que hacía 3 años atrás, o 4…
Escribirte.. a ti, sin que nadie mas lo pueda leer. A lo mejor te resulta un poco cursi, o incluso un poco ridículo o pesado que después de 4 años y pico contigo haya veces que me de estos puntos y te escriba moñadas…
Pero miguel, nada ha cambiado en mi. Es más, cuando siento que algo cambia entre los dos, aunque parezca que no me duele o que no me importa, por dentro lo estoy pasando realmente mal.
Porque tu y yo no somos eso. Tu y yo somos una lucha constante por sobrevivir a un amor que parece imposible. Desde el segundo 0´1 ya sabíamos que era imposible. Primero fueron los demás al enterarse, al crearme yo mi mala fama por estar con Dani. Después fue tu familia, primero tus padres y sus impedimentos hasta el punto de negarnos el estar juntos. Y después tus hermanos, que con más o menos razón querían protegerte del daño que yo te pudiese causar. Y por ultimo nosotros. Nuestras diferencias, nuestros caracteres, nuestras formas de ser, nuestro orgullo y pos supuesto, nuestro egoísmo. Todo ello nos ha llevado poco a poco a agotar nuestras fuerzas por seguir juntos, hasta el punto de llegar a plantearnos muchas veces qué hacer con nuestra relación…
Y siempre decimos que vamos a cambiar. Y, aunque muchas veces hemos conseguido ser algo mejores y remediar aquello que hace daño al otro, al final siempre terminamos siendo los que somos, Miguel e Inés, con sus virtudes y sus fallos, y por supuesto, con las pocas ganas de aguantar el uno al otro.
Se que estarás harto de que te cuente esto, y más a estas alturas, después de 4 años juntos. Pero no puedo evitarlo.

Te quiero muchísimo, y si te fueras, la mitad o más de mi vida se iría contigo. Porque tu eres más que parte de mi vida. Para mi eres casi mi vida entera. Estoy acostumbrada a ti, a tu vida, a tu forma de ser, a hacer las cosas contigo, a vivirlo todo contigo, a compartir las cosas contigo, incluso las opiniones que se que no van a ser bienvenidas para ti, incluso la muerte de miembros de mi familia… todo.
Lo siento mucho miguel. Siento todo el daño que te he podido causar estos años. Se que soy una egoísta y que muchas veces me he puesto y me pongo a mi por delante de ti. Que no te he respetado, o al menos no lo suficiente o lo que te mereces.
Pero con esto que estoy haciendo ahora quiero que veas q sigo siendo la misma de siempre. La misma mongola que te escribe en un blog que nadie sabe que existe, o te escribe mensajes al móvil, te llama cada dos por tres para preguntarte cómo estás o tan solo para escucharte. Y ojala nunca deje de hacerlo. Aunque sé que no soy la mejor novia del mundo, y mucho menos la mejor persona. Soy consciente de que podrías merecer más, pero sin embargo te conformas conmigo, y eso es algo que te agradeceré siempre, estés o no estés a mi lado.


Te quiero miguel, mucho. Gracias por estos 49 meses a mi lado.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Love, never let me

Amor, nunca me dejes.
Amor...
La palabra más hermosa que pueda existir. ¿O quizás sea Esperanza?
Sea la que sea, ambas son palabras inmensas, cargadas de un valor emocional tan enorme que a veces da hasta miedo pronunciarlas.

Pero... ¿y qué es el amor?
En efecto.
A mi parecer son pocas, o mejor dicho, muy pocas las personas que saben o tienen el privilegio de saber qué es el amor. Y es que estamos hablando de un sentimiento tan relevante que no todas las personas son capaces de darse cuenta de que lo poseen, lo conocen o incluso de saber lo que realmente es.

Yo misma, a pesar de estar aquí intentado describir qués es eso tan enorme que esa palabra guarda detrás de las letras que la componen, creo que no soy capaz de decir con exactitud qué es el amor.
Sin embargo, creo haberlo sentido.
Sí, lo he sentido.
Porque el amor, cuando se conoce es cuando se siente. El amor es ese sentimiento que te hace darte cuenta de que tu vida cambia; de que coge una dirección improvisada sin darte explicaciones. El amor es ese sentimiento capaz de transformar tu vida sin que te des cuenta, sin que puedas cambiarlo. Porque el amor es, junto con la esperanza, la razón de ser del ser humano.

Sólo hace falta reflexionar un poco: ¿qué sería de nuestra vida sin el amor? De dónde sacaríamos las sonrisas, los abrazos, las buenas intenciones, la amistad... o enamorarse.
Enamorarse. Esa palabra que a tantas personas atemoriza hoy en día porque han confundido el sentido de la vida; han confundido el sentido del amor.
El amor no es más que una entrega, una entrega de tu persona, de todo lo que tú eres a la persona que amas.
El amor es aceptar sin previo aviso todo aquello que compone a la persona con la que decides compartir tu vida. No es más que eso.
Sin embargo, hay personas que no creen en el amor.
No creen en el amor porque lo relacionan con privar tu libertad por el hecho de entregarte a otra persona. Lo relacionan como un cambio fortuito en tu vida que no hace más que privarte de aquello que te permite disfrutar para pasar a una vida terrena vana y sin sentido en la que todo es monotonía.
Pobres.
Pobres todos aquellos que piensan que eso es así; todos aquellos que piensan que su vida termina al enamorarse.
Pobres todos aquellos que no conocen el amor.
No conocen lo que es compartir todo lo que tienes, dar todo lo que eres a esa persona por la que darías incluso tu vida.

Es en estos momentos cuando echo la vista atrás y hago un repaso a mi vida, situándome en cada momento en el que existió el amor. Sin embargo, 20 años después, me doy cuenta de que el amor, sólo apreció una vez en mi vida.
Aquella vez, hace poco más de año y medio, que apareció la persona que cambiaría mi vida hasta ahora.
Y así es, casi 19 meses después, tras muchas lágrimas derramadas, tras muchos obstáculos superados y por superar y, tras muchas cosas más, puedo decir con certeza que estoy enamorada.
Enamorada, sí.
Esa palabra que la gente, o bien no entiende, o bien cree entender.
Enamorada y, aunque a veces me pueda el sufrimiento, dispuesta a seguir hacia delante, a luchar por un día más y así completar una vida a tu lado; porque como bien te he dicho tantas veces, tú eres exactamente eso, tu eres mi vida.

Y para eso estoy aquí.
Estoy aquí para decirte, o más bien recordarte una vez más que quiero luchar, que una vez más quiero que me cojas de la mano y me digas que tu y yo podemos con todo... porque aunque a veces se me olvida, yo se que es así, y más si eres tú quien me lo recuerda.
Y que si me caigo, vuelvas a levantarme; vuelvas a recordarme que tú y yo hemos superado lo insuperable y que, junto a Dios, saldremos adelante.

Gracias por todo vida mía...
Te amo.

lunes, 27 de mayo de 2013

I won't give up, 'cause God knows we worth it...

A pesar de que sé con creces de que no vas a leer esto, y menos aún en este momento, he sentido una necesidad imperiosa de escribirlo.

Te quiero, con el corazón. No puedo empezar de otra manera, porque no hay cosa que pueda sentir más en este momento que eso. Porque sé que de una forma u otra, desde que te conocí siempre te he querido, pero es ahora cuando la vida me hace darme cuenta de en qué medida era ese amor.

Sé que lo estás pasando mal, que ha llegado tu momento de crisis igual que hace tiempo pasó el mío. Pero tú estuviste ahí, al pie del cañón. Y si algo fue lo que me hizo seguir hacia delante fue tu perseverancia, el darme esperanza de que esto saldría bien; el ver y, sobretodo el sentir tu amor, el sentir que me querías.

Y ahora me toca a mi...
Te quiero, y estoy más segura que nunca.
Y estoy tan segura, porque no soy yo sola la que me lo dice. Tu y yo sabemos que hay alguien más en nuestro corazón.


viernes, 29 de marzo de 2013

Once...

No pretendo hacer un escrito largo, extenso e interminable como muchos de los otros que he escrito anteriormente.
No lo pretendo, pero realmente no sé que es lo que saldrá mientras aprieto las teclas del teclado y me centro en las ideas que van pasando incesantemente por mi cabeza.

Esta vez no va con indirectas. 
Va directamente a ti, así que lee con atención cada una de estas palabras.

Como bien se dice siempre "la marcha es dura", "no hay recompensa sin sacrificio", "mejor algo difícil y duradero que fácil y pasajero"... Son muchas las frases que se suelen decir con respecto a la situación en la que tu y yo nos encontramos inmersos.
Pero pongámonos en la realidad, sabemos que lo nuestro es realmente difícil; que son muchos los obstáculos que se nos han presentado en todos estos meses atrás, en cada uno de los días que hemos pasado juntos y que, al fin y al cabo, no son apreciables para los que nos quedan.
Pero como bien te he dicho tantas veces, es ahí donde está la virtud, en aprender de nuestros errores. 
Es mi labor enseñarte todo aquello de lo que yo ya estoy escarmentada, al igual que tu me enseñas cosas que yo antes no había visto desde tu punto de vista.
Aunque no lo creas del todo, te vuelvo a repetir que son muchísimas las cosas que he aprendido de ti desde que te conozco, empezando por tu entrega a los demás sin pedir nada a cambio.
Lo que más me llamó la atención de ti en un principio fue eso mismo, esa entrega que tuviste conmigo, escuchándome incluso llorar sobre temas que apenas conocías y, por supuesto, sin pedirme nada a cambio.

Un año después me sigue sorprendiendo tu manera de ser, todo lo que te engloba a ti; tu manera de actuar ante diferentes situaciones, tu saber estar, tu increíble y sorprendente madurez...
Sobretodo, es destacable y admirable tu absoluta predisposición a escuchar, a aprender de los demás todo aquello que no sabes o que no conoces. Es esa una de las mayores virtudes que tienes, lo que te hace convertirte en la persona tan impresionante que eres.

Es por todo ello y por miles de cosas más que he descubierto y que, estoy segura, me quedan por descubrir de ti, que me encantaste desde el momento en que crucé la primera palabra contigo.
Sé que todo esto te lo he dicho muchísimas veces, que llevo medio año escribiendo entradas en este blog abriéndote mi corazón y diciéndote las miles de cosas que has conseguido que sienta por ti, pero es que no me canso ni me cansaría nunca de repetírtelas, por mucho que pasara el tiempo...

Por mucho que pasara el tiempo, nunca me cansaría de girar mi cabeza mientras alguien me agarra por la cintura para darle un beso, sabiendo que ese alguien que me espera detrás eres tú, acompañado de ese cosquilleo en la barriga que me entra cada vez que aprietas tus labios con los míos.
Por mucho que pasara el tiempo, nunca me cansaría de apoyarme en tus hombros, de olerte, de coger la bufanda que te pusiste la noche de antes y olerla hasta que me acostumbre al olor y ya no llegue a distinguirlo...
Por mucho que pasara el tiempo, Miguel, jamás me cansaría de quererte, porque eres el camino que mi vida necesitaba para encauzarse, porque eres la alegría que un día creí perdida.
Porque te has convertido en mucho más de lo que algún día pude llegar a imaginar...

Por mucho que pase el tiempo, no me cansaré de repetirte que eres la persona con la que quiero compartir mi vida, que no tengo dudas, y cada día que pasa, menos aún.
Por mucho que pase el tiempo, jamás sabrás lo que es vivir un día sin mi, porque yo no pienso separarme de tu lado.
Por mucho que pase el tiempo, jamás dejaré de quererte.
Para siempre... y cuando digo siempre, es para SIEMPRE.



lunes, 28 de enero de 2013

9.

Cuando te encuentras inmersa en uno de esos períodos que tiene la vida, esos períodos de sufrimiento en los que ves encerrarte en ti misma como una de las mejores salidas ante tal situación.
Cuando sientes que ya nada dará sentido a tu vida, porque lo que un día fue tuyo, te lo arrebataron al siguiente, yéndose con él todos tus proyectos de vida, todas tus ganas de comerte el mundo, todo el amor que cabía dentro de ti. O al menos, eso creías...

Sin embargo, por mucho que nos cueste creerlo, cuando nos encontramos en medio de un agujero negro, la vida te sorprende gratamente. Te sorprende regalándote todo aquello que una vez perdiste y que creíste irrecuperable.
Y no sólo te lo devuelve sin más, si no que además lo hace con fuerza, acompañando esa pérdida de muchas otras muchas cosas nuevas que nunca te hubieses imaginado tener, porque ni sabías que podrían existir en este mundo.

Es en ese entonces, cuando tu vida cobra un sentido diferente. Es entonces cuando te das cuenta de que todo tiene un fin, pero también un nuevo comienzo y que, sin que tu lo sepas, muchas veces es incluso mejor que lo que habías perdido.

Esas ganas de vivir que una sola persona te puede proporcionar, sin que tu puedas ni quieras pararlo, al darte cuenta que esto que estás ahora viviendo con ella es un sueño, algo que nunca antes hubieses tan siquiera imaginado.
Alguien que te ofrece todo lo que tiene por partida doble, que se desvive por ti, que canaliza tu felicidad y deja que la suya dependa de ti.
Alguien que muchas veces te planteas si puede existir de verdad, que te planteas si es o no real, porque no puede caber tanta bondad y amor en una sola persona. Esa persona que te ha devuelto todo lo que un día perdiste, y que por si fuera poco, lo ha multiplicado por dos, o tres...
Esa persona que, con sólo escuchar su nombre ya se dibuja una sonrisa en la cara. Aquel que ha conseguido hacerme salir de aquel agujero negro y anguloso, del que creía que nunca saldría.
Y el sólo lo ha conseguido, siendo tal y como es.
Ha conseguido que vuelva a saber lo que es enamorarme, volver a sonreír, volver a ilusionarme...
Ha conseguido que conozca el amor, lo que es amar de verdad a alguien, sin tapujos, sin peros, sin prejuicios, sin opacidad... un amor que sobrepasa todo y a todos; a la vista está.

Y hoy, un día más; un día cualquiera, quiero de nuevo que lo sepas.
Quiero de nuevo volver a repetírtelo.
Quiero de nuevo que no quede ningún tipo de duda o matiz al respecto.

Quiero de nuevo que vuelvas a saber que te quiero.


martes, 8 de enero de 2013

Confidence

"Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde o, en mi caso, demasiado pronto para ser quien quieres ser. No hay límite en el tiempo. Empieza cuando quieras. Puedes cambiar o no hacerlo. No hay normas al respecto. De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa. Espero que tú saques la positiva. Espero que veas cosas que te sorprendan. Espero que sientas cosas que nunca hayas sentido. Espero que conozcas a personas con otro punto de vista. Espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa. Y si ves que no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo".

Confidence

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